Incongruencia del Gobierno mexicano frente a su tradición de asilo

Organizaciones de la sociedad civil y defensores de derechos humanos externan su indignación por el reciente Acuerdo de la COMAR de suspender los plazos para emitir decisiones sobre solicitudes de protección internacional, hasta nuevo aviso. Dichas solicitudes vienen de familias, niños, niñas y adolescentes huyendo de violencia y persecución en sus países de origen. Los firmantes pedimos cumplir con la promesa del gobierno de brindar protección internacional–una promesa que el mismo Presidente hizo ante los Estados Miembros de las Naciones Unidas en la Cumbre de Líderes sobre Refugiados en septiembre de 2016.

En su discurso, el presidente Enrique Peña Nieto se comprometió a “Reforzar la presencia de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en aquellos sitios donde se registran mayor número de solicitudes”, sin embargo el pasado 30 de octubre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se suspenden los plazos y términos de los procedimientos que lleve a cabo la COMAR en la Ciudad de México.

Esta decisión ha dejado en incertidumbre jurídica a más de 5,000 personas cuyo trámite de reconocimiento está detenido, y que se encuentran en un limbo jurídico respecto al término de sus procedimientos. A estas personas, que son principalmente de Venezuela, Honduras y El Salvador, no solamente se les ha vulnerado su derecho al debido proceso, sino que también la asistencia institucional y el disfrute de sus derechos económicos, sociales y culturales se encuentra condicionada, ya que el documento migratorio que se les emite al entregar su solicitud no cuenta con la Clave Única de Registro de Población (CURP) la cual es solicitada en la mayoría de los casos para acceder a salud, educación y empleo. Entendemos la grave situación que dejó el sismo del pasado 19 de septiembre, sin embargo, deben buscarse alternativas para estas personas.

El derecho a solicitar y recibir asilo, está regulado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y no puede ser afectado por un acuerdo emitido por la misma COMAR, que, aunque tiene la facultad de emitir acuerdos para el buen desenvolvimiento de sus funciones, no la tiene para desnaturalizar mediante prórrogas indefinidas el derecho a solicitar el reconocimiento de la condición de refugiado en México. Dicho acuerdo no cumple con un test de proporcionalidad pues, aunque reconoce que la COMAR seguirá recibiendo solicitudes, una vez que el procedimiento es iniciado, no tiene plazo para culminar con el procedimiento.

En este sentido, es alarmante cuando hablamos de personas que iniciaron su solicitud de la condición de refugiado dentro de las estaciones migratorias y que por alguna razón no son beneficiarios del programa de alternativas a la detención y tienen que esperar hasta que la COMAR resuelva privados de su libertad. Es decir, en detención migratoria hasta nuevo aviso.

Considerando todo lo anterior, hacemos un llamado al Poder Ejecutivo y a su Secretaría de Gobernación para:

  1. Eliminar la suspensión de plazos indefinida, lo cual vulnera derechos de la población solicitantes de la condición de refugiados.
  2. Operar la puesta en libertad inmediata de todas las personas solicitantes que se encuentren detenidas en las Estaciones Migratorias con medidas de alternativas a la detención;
  3. Otorgar de inmediato la condición de estancia por razones humanitarias a todas las personas solicitantes de la condición de refugiado, con posibilidad de solicitar su Clave Única de Población (CURP), el Seguro Social, y de registrarse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
  4. En su defecto, el Estado mexicano, a través de sus órganos competentes, valore la posibilidad de revisar ad interim su acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), para que auxilie con los procesos de evaluación de las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado, con fundamento en la Ley sobre Refugiados, Asilo Político y Protección Complementaria, y su Reglamento, valorando en su caso la posibilidad de reconocimiento prima facie debido a las condiciones en los países de origen.
  5. Evitar que la suspensión afecte a quienes se encuentran esperando la conclusión del procedimiento de reconocimiento de la condición de refugiado dentro de una estación migratoria.

México no puede hacer un “llamado a la comunidad internacional a ser solidarios con los refugiados”1 mientras al interior del país ponen en peligro los derechos de los mismos.

México debe ser congruente con los compromisos del Gobierno mexicano al exterior con el tema de las personas refugiadas, en particular su compromiso con el Plan de Acción Brasil, la Declaración de San José, la Declaración de Nueva York y actualmente su compromiso con el Pacto Global para refugiados, debido a que esta medida adoptada por Acuerdo de la COMAR va en contra de los estándares que buscan dichos procesos regionales e internacionales.

Ver el comunicado de prensa completo aquí.

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