Contexto

Esta sección incluye estadísticas sobre población y movilidad humana a nivel global, latinoamericano y nacional, ofreciendo también un contexto de los principales fenómenos y vulneraciones de derechos humanos a los que se enfrentan los migrantes.

Crédito: Hans Muselik

CONTEXTO GLOBAL

El número de migrantes internacionales ha crecido rápidamente durante los últimos quince años: de 173 millones en 2000 (2.8% de la población mundial), pasó a 222 millones en 2010 (3.2% de la población mundial) y a 244 millones en 2015 (3.3% de la población mundial). Casi dos tercios de todos los migrantes internacionales viven en Europa (76 millones) o en Asia (75 millones).América del Norte es la región que ocupa el tercer lugar en la recepción de migrantes internacionales (54 millones), seguida de África (21 millones), y América Latina.

El mayor número de migrantes internacionales (47 millones) reside en los Estados Unidos de América y equivale aproximadamente a una quinta parte (19%) de todos migrantes del mundo. En 2014, el número total de refugiados en el mundo se estimó en 19,5 millones. Turquía se convirtió en el mayor país de acogida de refugiados a nivel mundial, con 1,6 millones de refugiados.

 

Las mujeres representan un poco menos de la mitad de los migrantes internacionales. La proporción de mujeres migrantes cayó del 49% en 2000 al 48% en 2015. Las mujeres migrantes superan a los hombres en Europa y Norteamérica, mientras que en África, Asia y América Latina, predominan los migrantes hombres. La edad media de los migrantes internacionales a nivel mundial fue de 39 años en 2015, un ligero aumento con respecto al año 2000, cuando era de 38 años. Sin embargo, en algunas áreas importantes, los migrantes son cada vez más jóvenes. Entre 2000 y 2015, la edad media de los migrantes internacionales disminuyó en Asia, América Latina y el Caribe y Oceanía.

En 2015, de los 244 millones de migrantes en todo el mundo, 104 millones (43 %) habían nacido en Asia. Europa fue el segundo lugar de nacimiento del mayor número de migrantes (62 millones o 25%), seguido por América Latina y el Caribe (37 millones o 15%) y África (34 millones o 14%). En 2015, la India tenía la mayor “diáspora” registrada del mundo (16 millones), seguida por México (12 millones).Otros países con grandes diásporas incluían la Federación de Rusia (11 millones), China (10 millones), Bangladesh (7 millones) y Pakistán y Ucrania (6 millones, cada uno).

Entre 2000 y 2015, la migración positiva contribuyó al 42% del crecimiento de la población en América del Norte y 32% en Oceanía. En Europa el tamaño de la población habría caído entre 2000 y 2015 en ausencia de resultados netos migración.

FUENTES:

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CONTEXTO REGIONAL

En 2013, las Américas contaban con unos 61 millones de inmigrantes (14.9% de su población total), siendo ésta la región en la que más ha crecido la inmigración en el mundo: desde 1990 se incrementó en casi 78% comparado al aumento de 42% en el resto del mundo. La mayor parte de esa población (53 millones de personas en 2013) vive en Canadá y Estados Unidos, países que han experimentado el crecimiento más alto de población inmigrante (91% desde 1990), en contraste con América Latina y el Caribe donde, según reportan la OEA y la OIM, la inmigración sólo ha crecido un 19% y supone el 1.4% de la población total de sus países.

También las solicitudes de asilo en la región se dirigen principalmente a Canadá y Estados Unidos con 155,475 solicitudes en el año 2015, principalmente de países africanos, lo que representa un índice de 435 por millón de habitantes. En comparación, en el mismo año América Latina y el Caribe recibieron un total de 28,517 solicitudes (45 por millón de habitantes). Es notable que entre 2013 y 2015 se dobló el número de solicitudes en las dos regiones. El mayor número de solicitantes de Senegal, Siria, Nigeria, Ghana, Líbano, República Democrática del Congo, Angola, Bangladesh y la República Bolivariana de Venezuela. Además de eso, a causa del gran número de personas desplazadas por desastres naturales en Haití, varios países otorgaron visas humanitarias a solicitantes haitianos, siendo Brasil el país que más visas de residencia permanente entregó en 2015.

Los patrones tradicionales de migración sur-norte siguen predominando en la región. Aunque México sigue siendo el principal emisor de migrantes en Estados Unidos, el flujo ha estado decreciendo constantemente en los últimos años, siendo reemplazado por migrantes provenientes de Centroamérica y el Caribe. Una tendencia alarmante dentro del flujo migratorio originario de Centroamérica es el aumento de la migración de niños, niñas y adolescentes no acompañados, que hizo detonar una crisis humanitaria en 2014 pero que se mantiene como un patrón constante (OIM, 2017).

Sin embargo, también se han incrementado los flujos sur-sur. Varios lugares, especialmente México, Belice, El Salvador, Panamá, Trinidad y Tobago, Argentina, Chile y Brasil, se han convertido en territorios de destino para migrantes de sus países vecinos. En parte debido a esa tendencia se nota un aumento en la población con estatus migratorio irregular en países centroamericanos. Este aumento es preocupante considerando que dicha población es susceptible de convertirse en víctima de discriminación, abuso, extorsión, desaparición forzada, tráfico humano, violencia sexual y otros delitos, algo de lo que dan cuenta numerosos informes y testimonios.

La población migrante en general se encuentra en alto riesgo de sufrir violaciones de derechos humanos. Lo que sobresale en la región actualmente es la implacable violencia en Centroamérica que está causando una crisis de refugiados hacia los países del norte. Los gobiernos centroamericanos insisten en que sus ciudadanos y ciudadanas huyen por razones económicas, y no por la violencia, los homicidios, las amenazas, las extorsiones y la intimidación sufridos a diario en sus países de origen. Por ello, el enfoque principal se ha dirigido hacia las violaciones de derechos humanos que los y las migrantes sufren en su tránsito por México. En su largo y difícil tránsito por el país, los y las migrantes se enfrentan a altos riesgos de homicidio, secuestro, extorsión, violencia sexual tal como trata de personas y otros delitos, no sólo por parte de las numerosas bandas delictivas, pero también de autoridades mexicanas.

Otros patrones migratorios recientes en la región incluyen la llegada y el tránsito de migrantes extra-continentales originarios de África y Asia en Centroamérica y el Caribe. De igual manera se ha incrementado los flujos migratorios norte-sur compuestos de migrantes que provienen de “países desarrollados” y que se establecen en “países en desarrollo”. Entre los perfiles más habituales de estos migrantes encontramos personas retiradas, inversores, y los y las descendientes de migrantes de América Latina y el Caribe que nacieron en Estados Unidos o Canadá, y están retornando, de manera voluntaria o forzada, a la tierra natal de sus mayores. Por consiguiente no sorprende que, en México, la gran mayoría del millón de inmigrantes provenientes de los países norte sea de nacionalidad estadounidense. Esto es también consecuencia tanto de la crisis económica del 2009 como de las agresivas políticas de deportación.

Respecto a las personas trabajadoras migrantes temporales en la región, también existen varios retos en materia de derechos humanos. El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de los migrantes, François Crépeau, ha identificado las siguientes manifestaciones de explotación laboral de dicha población: “la discriminación, la ausencia de contrato de trabajo y sustitución del contrato, la retención del salario o remuneración injusta, la confiscación de documentos, diversas cuestiones relacionadas con el permiso de trabajo y de residencia, problemas con aspectos de seguridad y salud en el trabajo, varias restricciones al derecho a la asistencia médica, condiciones de vida indecorosas, difícil acceso a prestaciones de seguridad social, restricciones a la libertad de asociación, trata y trabajos forzosos, y aspectos relacionados con el término de la relación laboral” (Nuño Ruiz-Velasco, 2016, pág. 15). Entre las personas en especial situación de vulnerabilidad en el ámbito de migración laboral se encuentran mujeres, niños y niñas, trabajadoras domésticas, trabajadores temporales y personas trabajadoras en situación irregular (Nuño Ruiz-Velasco, 2016).

FUENTES:

Amnistía Internacional (2017). Informe 2016/17 Amnistía Internacional: La situación de los derechos humanos en el mundo. London, Reino Unido: Amnistía Internacional Ldt.

Knippen, J., Boggs, C., & Meyer, M. (2015). Un Camino Incierto: Justicia para delitos y violaciones a los derechos humanos contra personas migrantes y refugiadas en México. Mexico: Fundar.

Nuño Ruiz-Velasco, A. (2016). Estándares internacionales sobre reclutamiento y contratación de personas trabajadoras migrantes temporales. Ciudad de México: Instituto de Estudios y Divulgación sobre Migración (INEDIM).

OIM. Central and North America and the Caribbean. Consultado el 16 de marzo de 2017, de Organización Internacional de Migración:

OIM. South America. Consultado el 16 de marzo de 2017, de Organización Internacional de Migración:

SG/OEA; OIM (2016). Informe Regional: Flujos de migrantes en situación migratoria irregular provenientes de África, Asia y el Caribe en las Américas. Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos; Organización Internacional para las Migraciones.

Foto: Castaneira

MÉXICO

México se caracteriza por la complejidad de la movilidad humana que ocurre en su territorio: emigración, inmigración, tránsito, migración de retorno así como migración y desplazamiento internos. El flujo más visible es probablemente la migración de mexicanas y mexicanos hacia Estados Unidos, pues en 2015 residían 11.6 millones de mexicanos en EEUU, siendo el 27% del total de los inmigrantes en EEUU. De los 11.2 millones de personas migrantes mexicanas en EEUU que tenían 16 años o más, 69% eran parte de la población económicamente activa en 2015, lo que representa un porcentaje más alto que de la población inmigrante total (66%) y de la población nacida en EEUU (62%) (Zong & Batalova, 2017). Sin embargo, en los últimos años la tasa neta de migración de mexicanos y mexicanas hacia EEUU ha estado decreciendo constantemente, bajando de 161,000 personas en el año fiscal 2005 a 139,400 personas en 2015. La India y China ganando la delantera a México en 2013 (Chishti & Hipsman, 2015; Zong & Batalova, 2017).

Aunque en una dimensión mucho más pequeña, en Canadá también residen un número creciente de mexicanos y mexicanas, subiendo de 36,220 personas en 2001 a 69,695 en 2011 (The Canadian Magazine of Immigration, 2016). En 2015, Canadá recibió 3,228 personas migrantes mexicanas, lo que deja a México en el decimosexto lugar de los países de origen más frecuentes (The Canadian Magazine of Immigration, 2016).

Con respecto a la situación de México como país de inmigración, en 2010, México era hogar de 961,121 personas nacidas en otro país, lo que representa el 0.9% de la población total (Según el Censo de Población y Vivienda, INEGI, 2010). Aunque relativamente pequeño, este número ha estado creciendo constantemente en los últimos 60 años. De las 34,883 visas de residente permanente emitidas en 2016, 23.6% fueron entregadas a sudamericanos, 23.5% a norteamericanos, 18.1% a centroamericanos y 14.7% a europeos. También cabe señalar que en 2016, México emitió 89,816 Tarjetas de Visitante Regional (TVS) y 15,130 Tarjetas de Visitante Trabajador Fronterizo (TVTF), en su gran mayoría a guatemaltecos. Aunque parece que en los últimos años los números están decreciendo, la migración laboral temporal en la frontera sur sigue siendo un patrón migratorio importante (UPM, 2016), en el que destacan las trabajadoras domésticas, cuyos derechos, recogidos en el Convenio 189 de la OIT, todavía no son reconocidos por el Estado mexicano.

Como consecuencia de la constante violencia en algunos países centroamericanos, México ha experimentado un aumento marcado de solicitudes de asilo. En 2015, 3,423 personas solicitaron asilo en México, en comparación con sólo 752 personas en 2011. Sin embargo, solamente 939 (27.4%) de las solicitudes en 2015 han sido exitosas. En el mismo año, México ha concedido protección complementaria a 152 personas, casi seis veces el número de 2011.

También el aumento de la migración de tránsito por México se puede atribuir en gran parte a la situación en Centroamérica y el Caribe. Destaca que la reacción del gobierno mexicano ante este reto y la presión política desde EEUU se caracteriza por un enfoque en la seguridad nacional en vez de un enfoque de seguridad ciudadana y seguridad humana El lanzamiento de la Iniciativa Mérida en 2007, financiado en gran parte por EEUU, contribuyó fuertemente a la securitización de la frontera sur, mientras que el Plan Frontera Sur, que oficialmente era dirigido a “proteger y salvaguardar los derechos humanos de los migrantes que ingresan y transitan por México” (Presidencia de la República, 2014), resultó en un incremento del 130% en las detenciones de 2013 a 2015 y un aumento del 124% de deportaciones y “retornos asistidos!. Hoy en día los números siguen elevados, con 188,595 personas migrantes detenidas, y 147,370 personas migrantes deportadas por el Instituto Nacional de Migración (INM) en 2016. Destaca que 81.5% de los detenidos y 97.2% de los deportados eran originarios de Centroamérica, principalmente de Guatemala, Honduras y El Salvador (UPM, 2016).

Debido a su estatus irregular y sus movimientos clandestinos en México, las personas migrantes en tránsito se enfrentan a altos riesgos de violaciones de sus derechos humanos. Sin embargo, la cuantificación de dichas violaciones supone un enorme desafío, dado que gran parte de los delitos no se refleja en denuncias ni en otras estadísticas oficiales. Dentro de los escasos datos disponibles se encuentra el informe especial de 2011 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que estima que 20,000 migrantes son secuestrados al año (CNDH, 2011; Knippen, Boggs, & Meyer, 2015). Otro esfuerzo importante para la documentación de delitos cometidos en contra de migrantes ha sido realizado por la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM). En su informe Migración en tránsito por México, esta red destaca que 1,768 de las 30,321 personas migrantes que fueron atendidas en los albergues de la REDODEM en dicho año señalaron haber sido víctimas de algún delito y 323 manifestaron ser testigos. De los delitos registrados, 66.5% fueron robos, 25.7% extorsiones, 2.6% lesiones, y 1.4% secuestros. Un hallazgo alarmante es que los presuntos responsables de la comisión de los delitos fueron en 45.7% de los casos miembros del crimen organizado, en 12.8% particulares y en 41.5% las mismas autoridades, entre las que destacan las policías federal, municipales, y estatales (REDODEM, 2015).

FUENTES

Chishti, M., & Hipsman, F. (21 de mayo de 2015). In Historic Shift, New Migration Flows from Mexico Fall Below Those from China and India. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Migration Policy Institute:

CNDH (2011), Informe especial sobre secuestro de migrantes en México.

INM (2010). Boletín mensual de estadísticas migratorias 2010. México: SEGOB/ Instituto Nacional de Migración, Centro de Estudios Migratorios.

CIDH, Informe sobre seguridad ciudadana y derechos humanos.

Knippen, J., Boggs, C., & Meyer, M. (2015). Un Camino Incierto: Justicia para delitos y violaciones a los derechos humanos contra personas migrantes y refugiadas en México. México: Fundar.

OMI (sin fecha). Solicitudes de refugio en México, según dictamen (COMAR), 2002-2015. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Observatorio de Migración Internacional.

Presidencia de la República. (7 de julio de 2014). Pone en marcha el Presidente Enrique Peña Nieto el Programa Frontera Sur. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Presidencia de la República.

REDODEM (2015). Migración en tránsito por México: rostro de una crisis humanitaria internacional. México: Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (REDODEM).

The Canadian Magazine of Immigration (5 de abril de 2016). Canada: Immigration by Source Country 2015. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de The Canadian Magazine of Immigration.

The Canadian Magazine of Immigration (14 de septiembre de 2016). Mexican Immigrants to Canada. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de The Canadian Magazine of Immigration.

UPM (2016). Boletín mensual de estadísticas migratorias 2016. México: Unidad de Política Migratoria.

Zong, J., & Batalova, J. (8 de marzo de 2017). Frequently Requested Statistics on Immigrants and Immigration in the United States. Recuperado el 21 de marzo de 2017, de Migration Policy Institute.

 

Foto: Ivan Castaneira

GUATEMALA

Guatemala se caracteriza por tener una tasa negativa de migración internacional, que fue de -0.6 migrantes por cada 1000 habitantes en 2014-2015. Las causas de la migración de guatemaltecos incluyen altos niveles de pobreza y desigualdad, existencia de altos índices de violencia en general y violencia contra jóvenes, mujeres y niñas en particular, así como numerosos fenómenos naturales como huracanes, sequías, inundaciones (CEG, 2016, pág. 6).

Fuente: UNICEF (2014) Migration profiles.

A este respecto, cabe señalar que entre 2006 y 2014, el porcentaje de la población guatemalteca que se encontraba en pobreza aumentó del 51.2% al 59.3%. La población indígena está afectada desproporcionadamente, con un 39.8% de ella viviendo en pobreza extrema, en comparación con 12.8% de la población no indígena. La desigualdad entre la población indígena y la población mestiza se refleja en el Coeficiente de Gini que muestra un valor de 0.53 para Guatemala, siendo cero el valor ideal de una sociedad igualitaria (INE, 2015).

La falta de seguridad humana en el país se expresa rotundamente en datos: una tasa de 31 homicidios intencionales por 100,000 personas en 2014 (Banco Mundial, 2016), la tercera tasa más alta de feminicidio en el mundo (846 mujeres asesinadas en 2014) (Piette, 2015) y más de 25,000 personas desaparecidas entre 2003 y 2014(CIDH, 2015). Con ello, no se ve garantizada la seguridad humana en Guatemala. Esto explica el gran número de personas que buscan seguridad y oportunidades en países como México, EEUU o Canadá.

En esta búsqueda, la población migrante indocumentada en tránsito por México se ve expuesta a frecuentes violaciones de sus derechos humanos, tanto por parte del crimen organizado como de las autoridades mexicanas. Según el Procurador de los Derechos Humanos en Guatemala, las mujeres migrantes corren un alto riesgo de sufrir abusos sexuales, verbales y físicos durante su migración. Se estima que al menos el 60% de las mujeres y niñas migrantes sufren violencia sexual durante su viaje, por lo que se ha vuelto común para ellas utilizar inyecciones o pastillas anticonceptivas para evitar embarazos causados por posibles violaciones (CEG, 2016).

Debido al Plan Frontera Sur, introducido por México a medios de 2014 ante la presión política desde EEUU por la llegada masiva de menores centroamericanos a la frontera sur de EEUU, las detenciones y deportaciones de centroamericanos han incrementado fuertemente. Mientras que el Instituto Nacional de Migración (INM) deportó a 30,231 guatemaltecos en 2013, ese número aumentó por 173% a 82,597 personas en 2015. En 2016, México deportó a 59,679 guatemaltecos, mientras que en EEUU personas migrantes provenientes de Guatemala se posicionaron en el segundo lugar después de México, con 33,940 deportaciones (UPM, 2013-2016).

El Plan Frontera Sur también tenía como objetivo regular los flujos migratorios en la frontera sur de México. Así que en 2015 se emitieron un 171.9% más de tarjetas de visitante regional a guatemaltecos (111,547) que en 2013. No obstante, este número volvió a bajar en 2016 a 87,269. También cabe señalar que la expedición de tarjetas de visitante trabajador fronterizo sólo seincrementó en un 5.5% en el mismo periodo de tiempo y, en 2016 bajó a un nivel menor que en 2013 (UPM, 2013-2016). No obstante, la circulación de migrantes guatemaltecos en la región fronteriza con México, sea documentada o indocumentada, involucra a un número importante de personas. La introducción del Acuerdo Regional de Procedimientos Migratorios CA4 en 1991 además facilitó la movilidad entre Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua (CEG, 2016).

Guatemala también experimenta inmigración y, debido a su posición geográfica, se ha convertido en un país de tránsito de migrantes de Centroamérica, América Latina, África y Asia que buscan un camino hacia Norteamérica (CEG, 2016). Según datos de UNICEF, en 2013 Guatemala era hogar de 72,764 migrantes internacionales (sólo 0.47% de la población total), principalmente de El Salvador, México, EEUU, Nicaragua y Honduras (UNICEF, 2014). Respecto a la migración en tránsito por Guatemala, tal y como denuncia el Procurador de los Derechos Humanos en Guatemala, las personas migrantes también sufren constantes asaltos y extorsiones, tanto por parte de organizaciones del crimen organizado como por parte de la Policía Nacional Civil (CEG, 2016).

FUENTES

Banco Mundial (2016). Homicidios intencionales (por cada 100.000 habitantes). Consultado el 22 de marzo de 2017, de Banco Mundial.

CEG (2016). La migración centroamericana. Ciudad de Guatemala: Centro de Estudios de Guatemala.

CIDH (2015). Situación de derechos humanos en Guatemala: Diversidad, desigualdad y exclusión. Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

ICE (2016). Fiscal Year 2016 ICE Enforcement and Removal Operations Report. Recuperado el 22 de marzo de 2017, de U.S. Immigration and Customs Enforcement.

INE (2015). República de Guatemala: Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2014. Guatemala: Instituto Nacional de Estadística Guatemala.

INE (2015). República de Guatemala: Estadísticas demográficas y vitales 2014. Guatemala: Instituto Nacional de Estadística. Disponible en:

Piette, C. (14 de diciembre de 2015). Violencia contra las mujeres en Guatemala: “Nos están matando nuestros padres, hermanos y padrastros”. Consultado el 22 de marzo de 2017, de BBC Mundo.

UNICEF (2 de marzo de 2014). Migration Profiles: Guatemala. Consultado el 22 de marzo de 2017, de UNICEF.

UPM (2016). Boletín mensual de estadísticas migratorias 2016. México: Unidad de Política Migratoria.

Foto: Prometeo Lucero

EL SALVADOR

En El Salvador, los flujos de emigración empezaron a fortalecerse en los años 30, culminando en un éxodo masivo de salvadoreños durante la guerra civil en los años 80. Aunque la guerra terminó en 1992, en la actualidad los conflictos políticos y sociales siguen causando la emigración de grandes números de salvadoreños (SICREMI, 2014). Esta situación es agravada por el hecho de que en 2015, el 34.9% de la población vivía en pobreza, y el 8.1% en pobreza extrema (DIGESTYC, 2016). Además, El Salvador cuenta con un Coeficiente de Gini de desigualdad de 0.43 (2013), siendo cero el ideal (Banco Mundial, 2017). Otro factor importante es la inseguridad en El Salvador. En 2014, tanto la tasa de homicidios de 64 homicidios intencionales por 100,000 personas (Banco Mundial, 2016), como la tasa de feminicidios de 5.7 feminicidios por cada 100,000 mujeres, eran las segundas más altas de América Latina y El Caribe después de Honduras (CEPAL, sin fecha) y las tasas de violencia en El Salvador van en aumento. Según la Policía Nacional Civil, la mayor parte de los crímenes registrados en 2014 eran hurtos, robos, homicidios, lesiones y extorsiones (PNC, 2015).

Fuente: UNICEF (2014) Migration profiles.

Esta falta de seguridad humana perpetúa los grandes flujos de emigrantes salvadoreños, ya sea a través de la vía regular, a través de la vía irregular o como solicitantes de asilo. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en El Salvador estima que actualmente “alrededor de 2.5 millones de salvadoreños viven en el exterior, la mayor parte de ellos (85%) en Estados Unidos” (PNUD, 2017). En el año fiscal 2015, EEUU recibió 10,965 solicitudes de asilo de personas salvadoreñas (UNHCR, 2017), de los cuales sólo 2,173 resultaron en una decisión positiva (DHS, 2016). En México fueron reconocidas 472 de las 1,476 solicitudes de asilo presentadas por salvadoreños en 2015 (COMAR, 2016).

En su camino hacia el norte muchas personas migrantes salvadoreñas sufren violaciones de sus derechos humanos. Según la Comisión Nacional del Migrante de Guatemala (CONAMIGUA) 136 bandas de traficantes de migrantes operan en el territorio mexicano y guatemalteco. A menudo los migrantes son víctimas de secuestro y extorsión a sus familiares (CEG, 2016). La población migrante en tránsito además está expuesta a altos riesgos de homicidio, trata de personas, violencia sexual, robos, lesiones, desaparición forzada y otros delitos cometidos tanto por parte del crimen organizado que las autoridades (Amnistía Internacional, 2017).

Debido a la creciente securitización de las migraciones en los países de destino, en los últimos años más salvadoreños fueron deportados. En 2016, 31,347 salvadoreños fueron deportados desde México (lo que prácticamente triplica los números con respecto a 2010) (UPM, 2016), y 20,538 desde EEUU (ICE, 2016). La llegada masiva de migrantes de retorno representa un reto enorme tanto para el gobierno como la sociedad.

En 2013, El Salvador contaba con una población migrante extranjera de 41,615 personas , en su mayoría provenientes de Honduras, Guatemala, Nicaragua, EEUU y México (UNICEF, 2014). El porcentaje de dicha población creció del 0.53% de la población total en 2000 al 0.66% en 2013. Se puede observar que El Salvador se está convirtiendo, además de ser un país expulsor de migrantes, en un lugar que atrae a otros inmigrantes centroamericanos “que aprecian al país como un territorio en donde pueden acceder a mejores oportunidades económicas” (Acuña González et al., 2012). También cabe señalar que la introducción del Acuerdo Regional de Procedimientos Migratorios CA4 en 1991 contribuyó a regularizar y facilitar la movilidad entre Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua (CEG, 2016).

FUENTES:

Acuña González et al., G. (2012). Flujos migratorios intrarregionales: situación actual, retos y oportunidades en Centroamérica y República Dominicana – Informe de El Salvador. San José, Costa Rica: Organización Internacional para las Migraciones; OIT; SICA; Red de Observatorios del Mercado Laboral.

Amnistía Internacional (2017). Informe 2016/17 Amnistía Internacional: La situación de los derechos humanos en el mundo. Londres, Reino Unido: Amnistía Internacional Ldt.

Banco Mundial (2016). Homicidios intencionales (por cada 100.000 habitantes). Consultado el 22 de marzo de 2017, de Banco Mundial.

Banco Mundial (2017). World Development Indicators: Distribution of income or consumption. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Banco Mundial:

CEG (2016). La migración centroamericana. Ciudad de Guatemala: Centro de Estudios de Guatemala. Disponible en:

CEPAL (sin fecha). Feminicidio. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe:

COMAR (2016). Estadísticas. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados.

DHS (2016). Annual Flow Report: Refugees and Asylees: 2015. U.S. Department of Homeland Security, Office of Immigration Statistics, Policy Directorate.

DIGESTYC (2016). Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPH) 2015. Delgado: Gobierno de la República de El Salvador, Ministerio de Economía, Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC).

ICE (2016). Fiscal Year 2016 ICE Enforcement and Removal Operations Report. Consultado el 22 de marzo de 2017, de U.S. Immigration and Customs Enforcement.

PNC (2015). Estadísticas. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Policía Nacional Civil.

PNUD (2017). El Salvador en Breve. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en El Salvador:

SICREMI (2014). El Salvador – Síntesis histórica de las migración internacional en El Salvador. Consultado el 23 de marzo de 2017, de Sistema Continuo de Reportes sobre Migración Internacional en las Américas.

UNHCR (2017). Population Statistics. Consultado el 23 de marzo de 2017, de UNHCR.

UNICEF (3 de febrero de 2014). Migration Profiles: El Salvador. Consultado el 23 de marzo de 2017, de UNICEF:

UPM (2016). Boletín mensual de estadísticas migratorias 2016. México: Unidad de Política Migratoria.

HONDURAS

En los años ochenta, Honduras fue uno de los países receptores de refugiados más importantes para ciudadanos de sus países vecinos que huyeron de conflictos armados y la situación económica, política y social. Es en la década de los noventa que Honduras se convirtió en un país de emigración relevante. En contraste con otros países centroamericanos, la emigración masiva de Honduras no fue causada por conflictos armados, sino por las consecuencias de la crisis económica de la década de los ochenta y los sucesivos ajustes estructurales neoliberales establecidos en el llamado Consenso de Washington. Desastres naturales como el huracán Mitch y la brecha creciente entre Honduras y Estados Unidos respecto a sueldos y oportunidades laborales contribuyeron a incrementar los flujos de migrantes hacia EEUU (Acuña, Herra, & Voorend et al., 2011).

En la actualidad, la situación económica del país, el desempleo, el nivel salarial, la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades y la violencia se encuentran entre los factores más importantes para la diáspora masiva de la población hondureña. El Instituto Nacional de Estadística de Honduras (INE) reporta que en junio de 2016, un 60.9% de los hogares hondureños vivían en la pobreza y un 38.4% en pobreza extrema. En 2012, el porcentaje de hogares en pobreza estuvo en un nivel todavía más alto (71.1%) (INE, 2016). Con un Coeficiente de Gini de 0.54 en 2013, siendo cero el ideal, el nivel de desigualdad es alto en Honduras (Banco Mundial, 2017). Aunque en junio de 2016, la tasa de desempleo se encontraba en un 7.4% a nivel nacional, especialmente los jóvenes enfrentan problemas en su búsqueda de trabajo, lo que se refleja en una tasa de desempleo de 16.2% para personas hondureñas entre 19 y 24 años (INE, 2016). Mientras que esos datos son evidencia de la falta de oportunidades en Honduras, tanto la tasa más alta de homicidios intencionales por 100,000 habitantes en el mundo (75 en 2014, 93 en 2012) (Banco Mundial, 2016), como la tasa más alta de feminicidios por cada 100,000 mujeres (13.3 en 2014) en América Latina y El Caribe (CEPAL, sin fecha), reflejan la inseguridad enorme que se vive en el país de manera diaria.

Aunque los flujos de migración hondureña se consideran “principalmente de naturaleza laboral” (Acuña, Herra, & Voorend et al., 2011, pág. 18), la falta de seguridad humana es también un factor importante para la salida de muchos hondureños de su país de origen. La búsqueda por protección se refleja en el registro de una gran cantidad de solicitudes de asilo en otros países. En 2015, EEUU recibió 8,639 solicitudes de personas hondureñas, de las cuales 1,416 fueron aceptadas (UNHCR, 2017; DHS, 2016), mientras que México reconoció a 379 de las 1,560 solicitudes presentadas por hondureños (COMAR, 2016).

Según datos de la OIM, en 2015 el 7.43% de la población hondureña vivía fuera del país (OIM, 2017). Aunque la gran parte de emigrantes hondureños se dirige hacia EEUU a través de México, también existen flujos migratorios hacia otros países centroamericanos, sobre todo hacia El Salvador y Guatemala, donde la reciente demanda por trabajadores poco calificados atrajo a migrantes hondureños (Acuña, Herra, & Voorend et al., 2011). Sin embargo, y a pesar de la introducción del Acuerdo Regional de Procedimientos Migratorios CA4 en 1991, año en el que fue suscrito por El Salvador y Guatemala (1992 se incorpora Honduras y en 1993, Nicaragua) que facilita la movilidad en la región (y así también la migración en tránsito), muchos de los trabajadores migrantes suelen permanecer en sus países vecinos de manera irregular, debido a que el Acuerdo “no implica libre estancia ni libre movilidad laboral” (Acuña, Herra, & Voorend et al., 2011, pág. 24)

En los últimos años, también se notaron grandes flujos de retorno, sobre todo forzado, de migrantes hondureños. En 2016, 21,994 hondureños fueron deportados desde EEUU (ICE, 2016) y 50,964 desde México (más del doble respecto al número de 2010) (UPM, 2016), poniendo la sociedad de origen ante retos enormes de reintegración. El aumento de detenciones y deportaciones de migrantes centroamericanos en el territorio mexicano, debido al Plan Frontera Sur, contribuye a empeorar la seguridad de las personas migrantes en tránsito por México, considerando que para evitar las autoridades deciden tomar rutas cada vez más clandestinas y peligrosas. Así se enfrentan a más altos riesgos tanto ambientales como por mano del crimen organizado, resultando en homicidios, lesiones, secuestros, extorsiones, desapariciones forzadas, robos y otros delitos.

La población extranjera en Honduras ha pasado por grandes cambios en los últimos 30 años. Mientras que en 1990 todavía residían 270,423 extranjeros en el país (el 5.5% de la población total), hasta el año 2000 este número había experimentado un decrecimiento drástico a 28,461 (el 0.5% de la población total). En 2013, sólo el 0.3% de la población total era extranjera, en su mayoría proveniente de El Salvador, Nicaragua, EEUU, Guatemala y México (UNICEF, 2014).

FUENTES

Acuña, G., Herra, E., & Voorend et al., K. (2011). Flujos migratorios laborales intrarregionales: situación actual, retos y oportunidades en Centroamérica y República Dominicana – Informe de Honduras. San José, Costa Rica: Organización Internacional para las Migraciones; OIT; Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana -SICA.

Banco Mundial (2016). Homicidios intencionales (por cada 100.000 habitantes). Recuperado el 22 de marzo de 2017, de Banco Mundial

Banco Mundial (2017). World Development Indicators: Distribution of income or consumption. Recuperado el 23 de marzo de 2017, de Banco Mundial.

CEPAL (sin fecha). Feminicidio. Recuperado el 23 de marzo de 2017, de Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe.

COMAR (2016). Estadísticas. Recuperado el 23 de marzo de 2017, de Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados.

DHS (2016). Annual Flow Report: Refugees and Asylees: 2015. U.S. Department of Homeland Security, Office of Immigration Statistics, Policy Directorate.

ICE (2016). Fiscal Year 2016 ICE Enforcement and Removal Operations Report. Recuperado el 22 de marzo de 2017, de U.S. Immigration and Customs Enforcement.

INE (2016). Desocupados 2016. Recuperado el 24 de marzo de 2017, de Instituto Nacional de Estadística Honduras.

INE (2016). Hogares en Condición de Pobreza 2016. Recuperado el 24 de marzo de 2017, de Instituto Nacional de Estadística Honduras: http://www.ine.gob.hn/index.php?option=com_content&view=article&id=91

OIM (2017). Honduras. Recuperado el 24 de marzo de 2017, de Organización Internacional para las Migraciones: https://www.iom.int/es/countries/honduras

UNHCR (2017). Population Statistics. Recuperado el 23 de marzo de 2017, de UNHCR: http://popstats.unhcr.org/en/asylum_seekers_monthly

UNICEF (3 de febrero de 2014). Migration Profiles: Honduras. Recuperado el 24 de marzo de 2017, de UNICEF: https://esa.un.org/miggmgprofiles/indicators/files/

UPM (2016). Boletín mensual de estadísticas migratorias 2016. México: Unidad de Política Migratoria.

Disponible en: http://www.politicamigratoria.gob.mx/es_mx/SEGOB/Boletines_Estadisticos